23 de abril de 2012

Retrato de un recuerdo

Un ojo decorado
de natural seducción.
De tonalidad corriente
dificil de evitar.
Perpetuada en el saliente
de una nariz de bajo perfil
expandida por los valles
de tierna piel blanquecina.
La comisura frágil
forjada en detalle rojo
nutrida en la dulzura
de la niñez.

Coronada por los ríos
majestuosos y tranquilos
que caen como la lluvia
y se impregnan de primavera.
Mil sonetos nacen
de su risa
que ilumina mis vacíos
con el gesto de la dicha.
De cantar poco fino,
dotado con la intención
pobre en su armonía
pero inegable a mis sentidos.

En sus brazos la fragilidad
que me recibía como fuego,
en sus pechos un calor
que cobijaba los atardeceres.
Por un talle un tanto recto
acompasaba su vaivén
que no deslumbra al deseo
pero hipnotiza en el paso.
Recorrer aquellas estepas
con los labios y los besos
me elevaba como una oración
al origen de todo lo bueno.





Mas el tiempo todo seca
barre las lágrimas
cura los versos
para gozar con lo perdido.
Calmó aquel vorágine
desatado por los licores
recordado en mi cama
cada noche sin su cuerpo.
Me atraviesa con destreza
en el silencio de una rutina
de un amor que no vuelve
y un corazón que no olvida.

2 comentarios:

lichazul...elisa dijo...

precioso poema con imágenes muy logradas, son altamente estéticas y líricas
Felicitaciones


besitos y feliz dia del libro
aunque sea atrasadito :)

rafiz_glam dijo...

definitivamente debes escribirme uno a miiiiiiiiiiiiiiii ¡¡ jajajjaja
precioso..
es tan tuyo ese poema...se nota en cada verso el rodri :)