22 de febrero de 2022

La partida

 ¿Qué quedará

después que vuelen los tejados,

que arremeta la tormenta de agujas,

que la plaga devore mis escamas?

¿Qué quedará cuando caduquen los tejidos?

*

Cuando las miradas que me observan giren.

Cuando las voces que me hablan callen.

Cuando los recuerdos de mi se olviden.

Cuando los nombres se pronuncien distintos.

*

¿Qué quedará?

El huracán se avecina ominoso.

Lo veo

En cuerpos conocidos que huyen,

en el amor que renuncia a mis besos,

y migra con el viento hacia el calor.

*

Un paisaje sin color.

Un parque sin sonrisas.

Un perro sin cola.

Un lapiz sin tinta.

Quedarán.

*

Como cáscaras de nuez

Repartidas entre la mugre y los vestigios.

Quedarán.

Como una estela indescifrable

de lo que fue y ya no es.

*

Quedarán conmigo.

Mordiendo mis labios.

Quemando mis encías.

Segando mi cabello.

Conmigo.

*

Quedará lo que quede de mi.

Un cuerpo roto.

Desnudo, frágil y hambriento

En medio de la devastación.

*

Quedaré conmigo.

Sin otra alternativa que girar el espejo

y revelarme a mi mismo.

Lo que fue.

Lo que es.

Lo que soy y siempre he sido.

*

Tormenta y tormento unificados

Una existencia mas.

Un nombre mas.

Un revoltijo de dudas mas.

Un uno.

*

Una hoja en la impredecible brisa.

Una vida que improvisa hasta la muerte.

Un fragmento del fractal universal.

*

Entonces y solo entonces

cuando se revelen las verdades

y la tormenta acabe con las ilusiones

emprenderé mi partida

flotando por el río de los designios,

entre el lecho y las estrellas,

y la corriente de la naturaleza

hasta la desembocadura.

*