Exijo mi derecho
mi derecho a la contemplación.
Al ojo mágico de lo humano
lejano a la ciencia de lo objetivo.
Lo quiero mío
desde mi origen hacia el sentido
desde mi vorágine sellado
y enterrado en lo habitual.
Destrozar la cadena impuesta
por la felicidad vana
de ser un individuo mas
en la selva ciudadana y grís.
De un abandono injusto
y una muerte que fue mía.
Limpiar de mi arte los vicios
que infectaron mi sangre ayer.
Y retornar
al principio básico de unos pocos.
Saciar mi atormentada sed
a través de la raiz del silencio.
Oir el llanto armónico
decorado en el poema olvidado
e implorar un perdón inmerecido
a mis ojos que vieron lo invisible.
25 de noviembre de 2012
9 de octubre de 2012
Poema incompleto
Mujer cancionera sin estribillo
compañera del azar y sus destinos.
Cuanto tiempo quema en fuego y frío
a la mirada de tanto recorrido.
No se pueden contar los pétalos
que visten grácil la primavera.
Ni las gotas necesarias en la hoja
para revivir del tallo la alegría.
Probaría de forma exacta
que tu piel sigue encendiendo
a mi caricia.
Y que las bocas del pasado
son marionetas adornadas
por los años.
compañera del azar y sus destinos.
Cuanto tiempo quema en fuego y frío
a la mirada de tanto recorrido.
No se pueden contar los pétalos
que visten grácil la primavera.
Ni las gotas necesarias en la hoja
para revivir del tallo la alegría.
Probaría de forma exacta
que tu piel sigue encendiendo
a mi caricia.
Y que las bocas del pasado
son marionetas adornadas
por los años.
14 de septiembre de 2012
Arbol
Hojas verdes,
crecieron en mis dedos.
Flores multicolores
brotaron en mis cabellos.
Tus besos,
el amor de tus frases
el calor de nuestros días
me regaron.
Como una primavera
rodeaste mi corteza
sometiendome a vivir
junto al sol.
Mis ramas vivieron
con mi sangre vuelta savia.
Olvide ser humano
contigo.
Y ahora que me dejas,
para sembrar otros valles
acaricio las semillas
que quedaron en el bolsillo.
crecieron en mis dedos.
Flores multicolores
brotaron en mis cabellos.
Tus besos,
el amor de tus frases
el calor de nuestros días
me regaron.
Como una primavera
rodeaste mi corteza
sometiendome a vivir
junto al sol.
Mis ramas vivieron
con mi sangre vuelta savia.
Olvide ser humano
contigo.
Y ahora que me dejas,
para sembrar otros valles
acaricio las semillas
que quedaron en el bolsillo.
13 de agosto de 2012
Canción de día y noche
Que mi voz se escape de la entraña
que la guitarra la extienda en la mañana
y la nota sostenga el sentido
no es nuevo en mi instinto.
Poblado el camino de cenizas
invadido por el frío de la brisa
el latido calla al mediodía
me olvida el recuerdo que me inspira.
Por dos sitios en dos pensamientos
mío y ajeno a mi espíritu
a mi entraña que sigue gritando
ahora ya a media tarde.
Mi mano mezcla en el arpegio
carne y música en el tablero
que tampoco es mío, ni del viento
tiene nombre, como los deseos.
Quisiera ser la cuerda y la madera
de la melodía que es eterna
sin palabras ni recuerdos
sin dolor ni arrepentimiento.
Aquella música que la noche
eleva fiel a las estrellas
donde une lo que se separa
y donde mi alma se silencia.
que la guitarra la extienda en la mañana
y la nota sostenga el sentido
no es nuevo en mi instinto.
Poblado el camino de cenizas
invadido por el frío de la brisa
el latido calla al mediodía
me olvida el recuerdo que me inspira.
Por dos sitios en dos pensamientos
mío y ajeno a mi espíritu
a mi entraña que sigue gritando
ahora ya a media tarde.
Mi mano mezcla en el arpegio
carne y música en el tablero
que tampoco es mío, ni del viento
tiene nombre, como los deseos.
Quisiera ser la cuerda y la madera
de la melodía que es eterna
sin palabras ni recuerdos
sin dolor ni arrepentimiento.
Aquella música que la noche
eleva fiel a las estrellas
donde une lo que se separa
y donde mi alma se silencia.
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