5 de abril de 2021

Sin título (2009)

Simplemente aquí,

en el espacio minucioso del reparo

Soy.


Pues a menos que el viento calle

o vuelva a caer el atardecer

seguiré siendo.


Mientras busco tus brazos

o tus manos que ya tienen dueño.

Mientras busco el nosotros,

admiro el ustedes

y que el rocío bañe de muerte

las premisas del ayer.

O anteayer.


Si me duermo no me despiertes.

Si me besas no me beses.

Si callo, calla tus huesos

que yo atado en un misterio

me recojo del tiempo

y siento.

14 de noviembre de 2020

Turistas (2018)

Unos arboles turistas
se pasearon por Santiago
se perdieron y preguntaron
como volver a sus bosques.

Por las veredas se pasearon
unos árboles turistas
nadie les respondió.

Los árboles turistas
se detuvieron agotados.
Descansaron de buscar el camino
que los llevará a su hogar.

Las personas al verlos
hicieron cuadrados en la veredas
Los riegan mientras ellos esperan
recuperar fuerzas para marcharse.

Transmutación (2018)

Migrando en el vacío
Gravitación desmesurada
Un largo giro
Guiado por las cuerdas del sol
Hasta un día de abril
Marcado con un tiempo imaginario
Hoy vuelve al punto cardinal
Donde mi mano se ato a la cuerda
En el vértigo de los vientos vivos
Que guían mis pasos por el universo.

La balanza (2018)

Dos mujeres hablan sobre política francesa.
La política francesa debate sobre seguridad.
Fuerzas de seguridad patrullan con ametralladoras.
Las armas recuerdan guerra y patria a Sirios mendigos.
Una familia inmigrante se refugia cerca de Pont Neuv
Por aquel puente camino absorto por los rostros Parisinos.
Parisinos tediosos que buscan cervezas y espumantes.
La cerveza se ordena a si cerca de dos francesas.
Sonríen y se besan. Es primavera.

Playa (2018)

Corredor mágico
deslizando un paso de alboroto
silbando
masticando la blanca espuma,

Donde finaliza el reino de las nubes
besando el limite de la tierra
ahí existe.

Transformando los colosos en cenizas.
Atemporal, inmortal.
Devorando las piedras lastimadas
para escupirlas en forma de arena.

Fiereza inmensa de los vientos
que se viste del eterno cielo
invierte las olas
y absorbe la vida hacia tu centro.

Corales y campanas
Frío y humedad
El origen mismo de los seres ardientes
reclámalos ante ti
cuando el tiempo se seque.

Sed (2010)

Sed
Garganta seca
Dolor de pecho
Intrincado
Violento.

Mentira
Verdad tras la mentira
Silencio

Torbellino de eufemismos
Mensaje
Pisadas en el asfalto
Angustia.

Luces de ampolleta
Rayas en una hoja
Culpa
Castigo.

Retrospección
Recaída
Rumiación
Impotencia.

Y nuevamente violencia.

Sucesión

Algo resuena tras las nubes
Presiento una fuerza mayor
Abriéndose paso por la noche.
La última estrella no se va
La luna se pone opaca.
Las torres de loto dormidas
Se acomodan en paz y silencio.
Entonces sucede
La explosión del amanecer.

Atardecer en Koh Lanta

Como explicarte este momento.

Imagina cuando el sol al fin explota detrás de la nube y los rayos de luz atraviesan esas estructuras.

Y que unos rayos de colores atraviesan esas estructuras flotantes, generando destellos de luz solar contra su sombra con palmeras que dan halos también.

Y unos pájaros volando escuchando “10 seconds before sunrise”

No conozco algo más hermoso

No quiero que termine nunca este sentimiento de gloria.

28 de septiembre de 2020

Sala de espera 2

Sentado.
Silencioso en una sala de espera.
Mas silencio, de esos tan profundos que el corazón se vuelve caja musical.
En una habitación cuadrada de paredes blancas.
Una puerta cerrada, una silla. Una luz muerta que tiñe todo de frío

Mi mente está habitando el cuadrado.
Con distintas formas, como insectos o helechos tornasol.
Me genera la pregunta absurda ¿como llegue aquí?
Voluntariamente me respondo. Como si se pudiera, bueno, se pudo.

Confluyendo en las ideas me ato en el silencio.
Recuerdos, deseos y experiencias confluyen con mis formas
como si de un sueño se hubieran tratado
como si toda la vida no fuera mas que una experiencia implantada
falsa, acomodada.
Como si hubiera estado en la sala esperando
y me hubieran contado un cuento que terminé creyendo.

Recuerdos de marionetas.
fantásticas proyecciones de mi mirada.
Todos irracionales. 
Recuerdo bloques rectangulares,
cuyas bases se doblan y se enderezan,
avanzando por veredas y tiendas,
mientras comen chocolate y tiran el envoltorio. 
No, no son reales.
¿Qué es real aparte de mí (y mis formas)?
La nada. Que es lo que existe por fuera.
Y lo que existe fuera es la imaginación.

Odio las cosas placenteras
como el sexo el cigarro y la siesta.
El sexo acaba incómodo.
El cigarro se consume y apaga.
De la siesta se despierta miserablemente.
¿Que sentido tienen las cosas efímeras?
¿Anestesiar las ideas?
¿Consumirse a uno mismo?
¿Olvidar? Olvidar todo y vivir nutrido de imaginación.
No se puede (puedo).
No.

Sentir, sentirme acorralado.
Contra un muro blanco, tres mas al frente y lados.
Podría partirme por la mitad y dialogar con otro ser
que sería real.
Como una psicosis auto generada
para evitar la otra, de ser cautivo en el sinsentido.
Crear dos antagonistas
O aún mas, partirme en muchos fragmentos
formar dos equipos de fútbol,
arbitrar mal,
y ver como se sacan la chucha.
Eso si sería real, diversión sin fin y violencia.
Eso es real.

Miro el reloj, que gira contando los palitos.
No creo que la luz se apague
y llegue la noche.
O que el silencio muera 
y llegue la música.
Terminará cuando las ondas cerebrales se aplanen
y quizás otro ser habitará lo que dejé.
Espero que no.

1 de mayo de 2019

Frazada

Hoy no me apetece responder preguntas,
preguntas de protocolo, preguntas de mentira.
Preguntas que parecen una cosa buena
que se hacen con cariño y preocupación.

Al final siempre terminan recordándome
lo vacío que está el cuaderno,
y lo llenos que están los lápices.
Ahí, donde se suponía que estaban la respuestas
(en el gran abrazo del arte)
se juntan la polvoreda y unas polillas muertas
con una guitarra maltratada de tres cuerdas.

Entonces me preguntan por cosas de mi vida,
el trabajo, la pareja, el departamento,
porque por ahí se va, para allá se cuenta.
Cuantas metas se tacharon del cuaderno,
cuantos repertorios quedan en la guitarra,
cuantas certezas pusiste en la alcancía.
Con cariño, con preocupación,
vienen y me saludan con una sonrisa
y uno muy cansado para replicar, sonríe.
Agradece la careta de la pregunta
y se la pone camino al trabajo.

Hoy me enrollo bajo la frazada
haciéndome el que duerme y no escucha
y el que no escucha no responde.
Así, como niño que se esconde de la noche
me refugio de la agresión de la pregunta.
Si no la escucho no existe
si no existe tampoco lo és esta grieta,
aquella al borde de la cama.
La grieta abismal de las incertezas,
del insomnio, el pisco y la yerba.

Me desconecto de la jornada laboral
de decidir y pensar y decidir
para que todo salga bien sin saber que está bien.
Sonreír, en el solemne concurso de las decisiones,
ganar,
y terminar preguntándole a otro infeliz lo mismo.
Voy a reír imaginando figuras en el humo
luego terminaré gastando el celular,
bloqueando y a desbloqueando como un adicto
hasta que la noche se cruce con el artefacto
midiendo el tiempo que no uso.