13 de agosto de 2012

Canción de día y noche

Que mi voz se escape de la entraña
que la guitarra la extienda en la mañana
y la nota sostenga el sentido
no es nuevo en mi instinto.
Poblado el camino de cenizas
invadido por el frío de la brisa
el latido calla al mediodía
me olvida el recuerdo que me inspira.
Por dos sitios en dos pensamientos
mío y ajeno a mi espíritu
a mi entraña que sigue gritando
ahora ya a media tarde.
Mi mano mezcla en el arpegio
carne y música en el tablero
que tampoco es mío, ni del viento
tiene nombre, como los deseos.
Quisiera ser la cuerda y la madera
de la melodía que es eterna
sin palabras ni recuerdos
sin dolor ni arrepentimiento.
Aquella música que la noche
eleva fiel a las estrellas
donde une lo que se separa
y donde mi alma se silencia.

20 de junio de 2012

Transmutación

Será cerca del mar
en la arena arisca de algarrobo
donde inspiré mi autonomía
por vez primera.

Un invierno despejado
que enfríe mi atardecer.
Ojalá sin flores ni espejismos
sin palabras que no oiré.

Los restos solo de mis manos
y mis ojos que poco vieron.
El resto que siembre la tierra
y de fruto en abundancia.

Con la risa de una gaviota
o el susurro de las olas
mi alma libre recorrerá
el paraíso entre ambos mundos.

Y se llevará
tantos amores muertos
y dichas desterradas
a otras eras inefables.

Mi memoria muerta en su fin
descansará
de sus palabras repetidas
y sus sueños desgastados.

La lengua mordaz callará
y perderá su filo
que con sufrimiento vengó
su saliva marchita.

Mas mi risa y mi canto
lo poco y nada que entregué
de consuelo y vida
a aquellos pocos

será mi nexo con lo humano
lo que me hizo digno de ser
de inspirar la alegría
y llorar mi muerte.

28 de mayo de 2012

Palabras desterradas

Cuando el humo se sostiene
se expande
de mis labios a las esquinas,
cuando abarca lo sustancial
y evita lo escencial
vivo.

En el límite insostenible
entre desolación y equilibrio.
Dichosas las palabras
que no encuentran su melodía
que no son dichas
ni responden a su sentido.

Me urge una idea
nacida de las corrientes claras
de otras vidas.
Ajena al ajetreo
de hacer danzar estos huesos
y secar estos años.

Penetra como un rayo
quema como las frustraciones
incubadas y expuestas
a mis derrotas.
Tan simple como lejana,
como enterrar tantos muertos.

No es mas que mil voces
día a día
derribando mi fundamento
cosechando lo que no se siembra.
Escupiendo estas paginas
quemando viejas palabras.


Y desterrando
al rincón que un humo distingue
a mi verdad
y a mi corazón que ya no es carne
sino otra palabra en la tinta
que se seca y se olvida.

25 de mayo de 2012

Haiku 4

Vuelo mínimo
invade la morada
para quedarse.