Por mi que se complete el calentamiento global,
que se derritan los polos y nos friamos como nuestras fábricas de níquel,
que roguemos piedad como las especies que se extinguen
que solo queden vestigios de nosotros como el Neanderthalensis.
Por mi que se borren todos y cada uno de ustedes.
Que de esta divinidad primitiva
que tiene las horas contadas
solo quede una memoria bizarra y la cicatriz.
No guardo ni un atisbo de cariño por mi raza,
que crece muerta, ahogada en su locura
y no tiene que ver con la destrucción del planeta.
Ni con el genocidio de nuestros pares vivientes de las especies.
Mi ira crece en la violencia medular
canalizada en la destrucción y el maltrato
concretada en la meta tácita del liderazgo tiránico.
Mi ira crece en el fracaso de la paz.
Nacimos con un seguro clave en la evolución
que nos permite avasallarnos y subyugarnos entre nosotros.
Ni el dolor ni la muerte nos detiene
en el engranaje perfecto del sufrimiento.
Por mi que la rueda se rompa en mil pedazos.
No la retrasaría ni un segundo,
y es que el universo merece algo mejor que nuestra primigenia
que genera dolor donde nadie mas lo hizo.
Espero sinceramente que aquellas personas que lucharon
por la nobleza, la justicia y la igualdad
puedan al fin cumplir su lucha
y se regocijen en la equidad de la extinción.
17 de enero de 2017
26 de noviembre de 2016
Limón
Un brillo verde atraviesa las hojas
hojas recién nacidas.
Caminamos por la orilla
silenciados por el viento.
Vamos a visitar
el largo árbol de limones,
vamos a masticar
el dulce amargor de los limones.
Mirando el cielo de hojas
La amenaza de las nubes
oculta mis cristales.
Las ruedas gastadas
hacen lentos los caminos.
Y entonces descansas
con el limón en la boca,
del amargo viaje de hojas
mientras yo doblo la esquina
ocultando el paso tras la reja.

25 de noviembre de 2016
Isabel
Isabel camina por Santiago,
modelando dos bellas piernas
con paso firme lleno de ansiedad
mientras observa su teléfono.
A dos metros Isabel sentada
descansa su espalda del largo peso
gira un pito concentrado
y lo pasa tosiendo a Isabel.
Mientras meditan bajo la droga,
Isabel a dos cuadras ríe fuerte.
Pide otra cerveza y el mundo gira.
Un mundo inestable por descubrir.
Y espera entusiasta la apertura
del local favorito de Isabel.
Donde todos bailan y fuman juntos
y donde ríen los que no ríen.
Isabel es una mujer de Bellavista,
alejada y feliz de su rutina.
Aquella que exhiben en las fotos,
la que todos quieren y recuerdan.
Peregrinando las calles frías,
gastando dinero que odia trabajar,
da gracias por aquel momento
que da sentido a todo lo demás.
modelando dos bellas piernas
con paso firme lleno de ansiedad
mientras observa su teléfono.
A dos metros Isabel sentada
descansa su espalda del largo peso
gira un pito concentrado
y lo pasa tosiendo a Isabel.
Mientras meditan bajo la droga,
Isabel a dos cuadras ríe fuerte.
Pide otra cerveza y el mundo gira.
Un mundo inestable por descubrir.
Y espera entusiasta la apertura
del local favorito de Isabel.
Donde todos bailan y fuman juntos
y donde ríen los que no ríen.
Isabel es una mujer de Bellavista,
alejada y feliz de su rutina.
Aquella que exhiben en las fotos,
la que todos quieren y recuerdan.
Peregrinando las calles frías,
gastando dinero que odia trabajar,
da gracias por aquel momento
que da sentido a todo lo demás.
17 de agosto de 2016
Límite (Cuarta nota de crecimiento)
En un límite abstracto
se sitúan mis fragmentos
esparcidos
envejecidos por la vida etérea
bendecidos.
Entre el mar y el cielo mi espíritu
se desliza entre los demás
esquivándolos.
El epicentro de mi ser combativo
bloqueando las trivialidades
abrazando el límite
entre la duda y el acierto.
Y se vuelve materia
entre mis huesos y el tejido.
Revolviendose hambriento
en una búsqueda infinita.
Allí, entre la cordura y el desosiego
se anudan mis ideas.
Migrando con el viento de primavera
mis células se desprenden
y siembran campos extraños.
Se alejan
me abandonan buscando un centro
y yo las libero de mi silencio.
Quisiera conservar las pistas
que me lleven lejos de esta frontera
mientras inspiro en la vida
y me sostengo en la muerte.
se sitúan mis fragmentos
esparcidos
envejecidos por la vida etérea
bendecidos.
Entre el mar y el cielo mi espíritu
se desliza entre los demás
esquivándolos.
El epicentro de mi ser combativo
bloqueando las trivialidades
abrazando el límite
entre la duda y el acierto.
Y se vuelve materia
entre mis huesos y el tejido.
Revolviendose hambriento
en una búsqueda infinita.
Allí, entre la cordura y el desosiego
se anudan mis ideas.
Migrando con el viento de primavera
mis células se desprenden
y siembran campos extraños.
Se alejan
me abandonan buscando un centro
y yo las libero de mi silencio.
Quisiera conservar las pistas
que me lleven lejos de esta frontera
mientras inspiro en la vida
y me sostengo en la muerte.
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