Una corriente
doblega nuevos brotes.
La rama gira.
6 de agosto de 2016
Reflejo
Cuando el frío me cala
cuando el cansancio me enferma
cuando mi abrigo no alcanza
cuando una tristeza se me asoma.
En lo turbio de un pensamiento
o en lo oscuro de un pasaje.
Me detengo
y ajusto los audífonos en mis oídos
La clave esta en la canción
lo demás es un reflejo.
25 de noviembre de 2015
Volumen
Me gusta oir ritmos variables
las tardes frescas de Noviembre.
El ladrido de un quiltro
La brisa agitando una rama
Aves varias charlando sobre quien sabe
Mi pelo enredándose con el pasto.
Un niño practica el piano cerca.
Mi mente ensaya su ejercicio sola.
Atrapo una pregunta desde lejos
y la conservo junto a las bocinas.
Oigo zumbar mi celular
y la molestia de quien me acompaña.
A veces oigo algo que no ha sonado
o escucho los sonidos que pienso.
A veces pienso en forma de sonido
y se me confunde entre tanto ruido.
Como cuando escucho mi voz reproducida
y me impresiona distinta a la imaginada.
O cuando oigo los pensamientos
en la mirada de esta mujer.
Dificil es cuando se engranan sonidos
en el río del desasosiego
y la clave marca melodías menores
cargadas de culpa o melancolía.
Pues mi cuerpo frío desafina
para deambular entre las tinieblas
como quien no sabe descifrar
su vida misma entre la música.
Entonces abro mis ojos
y libero el frágil mundo del color
mientras muevo la rueda giratoria
que da el volumen a su voz.
11 de octubre de 2015
La ironía
En el principio, el verde mar
que se aliña con viento frío.
En el conflicto, la lejanía
la incertidumbre de un viaje sin norte.
En el romance, las pistas secretas
halladas día a día por la eternidad.
Y el desenlace anónimo que me espera
vendrá una mañana con la pena.
Cierro mis ojos y salto al vacío
y me veo girando en torbellinos conocidos.
Mi mente nublada halla descanso
en los giros agudos de la locura.
Recuerdos vivos me traen indicios
del sendero que debió ser mío.
Donde los días se cubren de oro
y enriquecen al que envejece.
Mas el despertar se hace negro
como el peso de una vida ajena.
El cuerpo cae como la noche
privado de fundamento y sentido.
Unos latidos que son ajenos
pulsan segundos de contratiempo,
y así se ajusta la ironía
de estar vivo habiendo muerto.
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