5 de diciembre de 2012

Polilla

La mariposa nocturna levita
flota en vientos austeros
recorre el humo y los vientos
el sonido atraviesa su vuelo.
Belleza es su incomprensión
no sabiendo entradas ni salidas
su conciencia ilumina la duda
circulando sin conocer sentido.
Hacia el claro mas inmenso
ciega de noche y de frío
conoce el suspiro de su vida
la atesora como a la muerte.
A un viaje de agonía destinada
mas impredecible en su ruta
me enseña que aquellos finales
desatinados son si el alma manda.
La bruma calma las alimañas
el enemigo se hace desconocido
trama métodos para secuestrarla
y despreocupada y desvelada
no repara en los desaciertos.
En la antena de la magia
crea mundos incompletos
por siempre ocultos en una vida
efímera en su consagración
donde dicha y desolación
baten el torrente como remos.


25 de noviembre de 2012

Principio

Exijo mi derecho
mi derecho a la contemplación.
Al ojo mágico de lo humano
lejano a la ciencia de lo objetivo.

Lo quiero mío
desde mi origen hacia el sentido
desde mi vorágine sellado
y enterrado en lo habitual.

Destrozar la cadena impuesta
por la felicidad vana
de ser un individuo mas
en la selva ciudadana y grís.

De un abandono injusto
y una muerte que fue mía.
Limpiar de mi arte los vicios
que infectaron mi sangre ayer.

Y retornar
al principio básico de unos pocos.
Saciar mi atormentada sed
a través de la raiz del silencio.

Oir el llanto armónico
decorado en el poema olvidado
e implorar un perdón inmerecido
a mis ojos que vieron lo invisible.

9 de octubre de 2012

Poema incompleto

Mujer cancionera sin estribillo
compañera del azar y sus destinos.
Cuanto tiempo quema en fuego y frío
a la mirada de tanto recorrido.

No se pueden contar los pétalos
que visten grácil la primavera.
Ni las gotas necesarias en la hoja
para revivir del tallo la alegría.

Probaría de forma exacta
que tu piel sigue encendiendo
a mi caricia.

Y que las bocas del pasado
son marionetas adornadas
por los años.


14 de septiembre de 2012

Arbol

Hojas verdes,
crecieron en mis dedos.
Flores multicolores
brotaron en mis cabellos.

Tus besos,
el amor de tus frases
el calor de nuestros días
me regaron.

Como una primavera
rodeaste mi corteza
sometiendome a vivir
junto al sol.

Mis ramas vivieron
con mi sangre vuelta savia.
Olvide ser humano
contigo.

Y ahora que me dejas,
para sembrar otros valles
acaricio las semillas
que quedaron en el bolsillo.