abrí lo ojos y habían tres
ella me explico que eran dos
pero en realidad solo existía una.
Unica es la correcta opción,
aunque para mí sigan siendo las cuatro.
¿Quién juzgará?
Robada por mis sueños
extirpada y exiliada
una canción que lleva mi nombre
me busca, y no me haya.
Recuerdo unas cuerdas
desgarradas por mis manos,
lastimando una voz opaca
y decorando otra primavera.
Una balada viaja
perdida por otras calles,
hambrienta y moribunda
viajando ciega hacia mi.
Mi canción de otra vida
forjada por otras fuerzas,
no te canses de buscarme,
no te canses de existir.
Ven,
te espero, como cuando niño
no te tardes, felicidad.
Reiré cuando llegues
por una eternidad sin gloria
y lloraré por las heridas.