15 de noviembre de 2011

Pensé que habían cuatro
abrí lo ojos y habían tres
ella me explico que eran dos
pero en realidad solo existía una.

Unica es la correcta opción,
aunque para mí sigan siendo las cuatro.
¿Quién juzgará?

18 de octubre de 2011

Felicidad

Suave como un aliento,
hiriente e incoherente.
Casi sin predecirlo
mi camino se estrella.

Mis pasos ya no vuelan
el horizonte llega a su fin
allí, frente a mis ojos.
¿Cómo llegué a mi final?

Los segundos corren
se cuelan, invertidos.
Ya no llueven las pasiones,
que inspiraban mis ideas.

Ni la ira, ni el quebranto,
Ni la risa, ni el llanto.
Que infortunio es envejecer
antes que la vida se haga vieja.

Devuélveme el matiz,
el contrapunto de mi existencia.
No prives de mi espíritu
al espíritu de los poetas.

1 de agosto de 2011

Canción de delirio

"Una canción que muere sin oirse, un oyente que muere sin cantarla"


Robada por mis sueños
extirpada y exiliada
una canción que lleva mi nombre
me busca, y no me haya.



Recuerdo unas cuerdas
desgarradas por mis manos,
lastimando una voz opaca
y decorando otra primavera.



Una balada viaja
perdida por otras calles,
hambrienta y moribunda
viajando ciega hacia mi.



Mi canción de otra vida
forjada por otras fuerzas,
no te canses de buscarme,
no te canses de existir.



Ven,
te espero, como cuando niño
no te tardes, felicidad.



Reiré cuando llegues
por una eternidad sin gloria
y lloraré por las heridas.



3 de abril de 2011

Boca

Mi unidad compacta,

mi eternidad en ondas multicolores

del rojo al negro, cruzando oros.

Aquella obra de la concecuencia metódica,

que comprime mi sangre en sus venas

se fragmenta.


Un nudo se desliza en el silencio

me quita el aire, me niega el grito.

Y se escapa como un olvido etéreo

sin nombre ni verbo, que es ella.

Me deja, y soy una hoja mas de otoño

para decorar la tierra de los soñadores.


Seré como la lluvia,

en el momento de caer.

Cristales valiosos traeran mi sosiego

formadas en melodias de vidas nuevas.


Sea un final diplomático sin principio

y un audaz poema carente de su prosa

los restos de mi emoción que extraña su nombre

y de un furtivo beso que ya no tiene boca.