23 de junio de 2017

Carta (Sexta nota de crecimiento)

Hola ¿Cómo estas? Yo se que no muy bien. Entiendo que fue un dia duro para mí. No quiero ni imaginarme como lo viviste tu.
Siento tener que escribir esta carta. Hablarte me produce mucha incomodidad. No se de que temas hablarte, todo lo que yo se, tu lo sabes. Sabes de mis romances, mis gustos. Hasta mis chistes te sabes de memoria. No tengo nada de que contarte pues todo lo que se y pienso ya lo sabes. Que ironía.
Pero tu tienes cosas que contarme. Tu sabes cosas que yo no se, las escondidas, las que olvide o no quise ver. Estas ahí frente mio, mirando como escribo y leyendo las palabras mientras se rayan, esperando a que levante mis ojos y te mire a la cara. Y se que es absurdo que no te mire, estamos solos todo el dia en este departamento donde no vive nadie mas. Es absurdo estar en silencio, pero al menos ponemos música.
La verdad es que te prefiero en silencio, estoy acostumbrado a que no hablemos. Incluso a veces olvido que estas. Lo siento, no era mi intención ofender, pero es asi.
Me gustaría que te mudaras, podemos saludarnos de vez en cuando. Pero no quiero que sigamos viviendo juntos. Entiendo que no puedo hecharte sin antes escuchar lo que tienes que decir para defenderte. Eso haría que emitieras sonidos de tu boca, sonidos que tendría que oir. Lo paradójico es que quiero que te vayas para no escucharte, pero para ello tendría que oir al menos tu despedida.
Así que aquí estamos, incomodos, compartiendo este vino al lado de la estufa. Ahora que lo pienso podrias ayudarme un poco. Limpiar la cocina, lavar la loza, ir a trabajar. Agota tener que ser siempre yo el que gobierne nuestro cuerpo, éste donde existimos ambos. No quieres, tienes miedo. Al fin descubro algo que tu no sabías ¿O sí lo sabias?
Mover nuestro ser es complejo. Tienes que hablar con nuestros amigos, colegas. Tienes que ir a almorzar con nuestro papa. Pero la comida es rica, podríaas escoger tú que comamos. El trabajo es aburrido, las horas parecieran que son días ahí dentro y los ojos quedan doliendo de tanta pantalla que miras. Aparte el metro lleno, despertar muchas veces la noche anterior al dia de trabajo. Es difícil lo se, pero lo necesitamos ambos.
Pero tu problema no es que no quieras porque la vida es dura. Tu problema es que te da miedo. Te da miedo gobernar nuestro cuerpo, porque nunca lo usas, ni siquiera recuerdas cuando fue la ultima vez que tomaste el mando. Te da miedo hacerlo mal y que eso provoque problemas afuera. Problemas simples o complejos, problemas al fin. No los tenemos ahora, no quieres que los tengamos por tu culpa.
Pero yo en algún momento tampoco supe como se hacia. Me equivoque y aprendi. Asi se aprenden todas las cosas al parecer. Yo tampoco quiero que te equivoques pero que le vamos a hacer, no sabes.
Quiero descansar, necesito que me reemplaces aunque sea un instante. Si te equivocas, trata de buscar una solución por tu cuenta. Fuiste injusto conmigo antes, no me acompañaste en mis decisiones.
No estas listo, tranquilo, no será ahora. Usa este tiempo para mirarme y aprender algunas cosas. De a poco iras aprendiendo, puedes acompañarme mientras nos llevamos al trabajo. Cuando estes listo, te dejo a nosotros. Tomare una siesta y puedes llamarme si hay algo que no puedas solucionar solo. Era broma lo de que no te iba a ayudar.
Solo trata de acordarte de mi. De lo cansado que estoy, de lo mucho que te necesito. Del amor absurdo e infinito que siento por ti. No lo olvides nunca, mi amor por ti no tiene limites. Pasaste tiempos malos y aun asi nos cuidaste. Te debo todo y mas.
Guarda esta carta. Nuevamente lamento no haberte hablado o mirado a la cara. Guardala para cuando sea tu turno de llevarnos. Asi no te rendiras.
Por siempre tuyo

Tu.

1 comentario:

Francesca Azu dijo...

...Poco a poco empezamos a comprender que tanto la esperanza como el temor son enemigos de nuestra paz mental; las esperanzas nos engañan y nos dejan vacíos y decepcionados y los temores nos paralizan en la estrecha celda de nuestra falsa identidad. Asimismo vamos viendo cuán absoluto ha sido el dominio del ego sobre nuestra mente y advertimos que el ego, como un timador chiflado, nos ha estado estafando durante muchos años...” El libro de la vida y la muerte de Sogyal Rimpoché

Estudia el ego en el budismo, te ayudará para soltar un poco tus fantasmas. Una de las primeras afirmaciones de buda para comenzar su camino fue reconocer que existe el sufrimiento...

Visita el centro, por último solo anda a leer, allá te permiten ir a leer los libros del camino del diamante... si alguna vez tuve la razón, tal vez la tenga de nuevo y si no será una nueva experiencia para tu vida.